

1. Naturaleza y Fundamento Teológico
El Bautismo es el evento en el cual el Espíritu Santo siembra el germen de la fe en el creyente. De este sacramento brota la unidad profunda de la vida nueva del cristiano, relacionando íntimamente la fe con la liturgia y la caridad.
La Iglesia realiza su misión de bautizar por mandato directo de Jesucristo, quien envió a sus discípulos a hacer discípulos a todas las gentes bautizándolas. La profesión de fe es el elemento interno de este sacramento y, al mismo tiempo, la meta de la catequesis.
2. La Dimensión Trinitaria y Cristocéntrica
El Bautismo tiene una forma eminentemente trinitaria, ya que la Iglesia bautiza «en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Este acto implica:
• Confesión de fe: El bautizado reconoce a Jesús como Señor, lo cual desemboca necesariamente en la confesión explícita de la Trinidad.
• Incorporación a Cristo: Mediante el Bautismo, los cristianos se incorporan a Cristo y participan de su oficio sacerdotal, profético y real.
• Identidad filial: El bautizado es transformado en una criatura nueva, recibiendo un ser filial que lo hace hijo en el Hijo.
3. El Bautismo en la Iniciación Cristiana
El Bautismo constituye el fundamento de la conversión y es el primer paso de los sacramentos de iniciación. Los tres sacramentos de iniciación (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) forman una unidad:
• Los fieles renacen en el Bautismo, se fortalecen con la Confirmación y son alimentados en la Eucaristía.
• Toda la iniciación cristiana tiende hacia la Eucaristía como su culmen.
• Para los que ya han sido bautizados pero no viven sus exigencias, la Iglesia propone una "catequesis de inspiración catecumenal" para reactivar la fuerza del sacramento recibido.
4. Consecuencias para el Creyente y la Misión
El Bautismo no es solo un rito de entrada, sino que define la identidad y responsabilidad del fiel:
• Discípulo Misionero: En virtud del Bautismo, cada miembro del Pueblo de Dios es un sujeto activo de la evangelización y un discípulo misionero; no es un mero receptor pasivo.
• Vocación a la Santidad: El Bautismo confiere la dignidad de hijos de Dios y llama a vivir una vida nueva conforme a la vida del Resucitado.
• Sujeto de la Catequesis: Todo bautizado tiene el derecho a recibir una catequesis adecuada que le permita llevar su fe a la madurez.
5. Praxis Pastoral y Preparación
La comunidad cristiana tiene la responsabilidad de acompañar los momentos decisivos relacionados con este sacramento:
• Padres y Padrinos: En el caso del bautismo de niños, la comunidad debe acoger y escuchar a los padres, ofreciendo un camino de preparación que despierte la gracia de la fe.
• Madrinas y Padrinos: Su tarea es mostrar con familiaridad la práctica del Evangelio y cuidar el desarrollo de la vida bautismal del catecúmeno.
• Inclusión: La Iglesia reafirma que nadie puede negar los sacramentos (incluido el Bautismo) a las personas con discapacidad, ya que son dones de Dios que piden ser vividos antes que entendidos racionalmente.
Analogía: El Bautismo funciona como la puerta de entrada y la raíz de un árbol; sin la puerta no se accede a la casa de la Iglesia, y sin la raíz, la vida del discípulo no puede absorber los nutrientes de la Eucaristía y la Gracia para dar frutos en la caridad.
